La función del orgasmo

La función del orgasmo

En nuestra sociedad, dada la falta de educación a nivel sexual y el desconocimiento sobre el verdadero erotismo, hay la tendencia de reducir el fenómeno del orgasmo a una sencilla reacción física resultante de la estimulación genital. 

El sistema Tantra Yoga, teniendo una visión global del ser, considerando sus aspectos físicos, emocionales, psíquicos, mentales, explica que el orgasmo es un proceso complejo de fusión polar entre las energías HA (solares) y THA (lunares)  en el universo interior del ser humano que se dispara debido al engranaje completo del potencial erótico de ambos amantes. Puede ser desencadenado de distintas formas, incluso sin estimulación táctil. 

Tal fenómeno tiene efectos profundos en la estructura física y psíquica del ser humano.

A nivel físico produce distintas modificaciones agradables como el aumento de los latidos del corazón y la presión sanguínea, la temperatura de la piel, el ritmo de la respiración, la cantidad de sangre en los tejidos eréctiles, en los genitales, labios, contracciones eufóricas de los músculos de todo el cuerpo, especialmente espasmos en la zona perianal. 

A nivel psíquico/mental, inicialmente produce un estado de placer intenso, que reverbera en las distintas esferas del ser, luego es acompañado de un estado de felicidad completa, sin razón específica, que resulta en la expansión de la consciencia, especialmente a nivel afectivo, los amantes experimentan un estado de unión profundo, a nivel del alma, como si fueran un  solo cuerpo, una sola consciencia. 

La sabiduría tántrica enseña que el orgasmo es un proceso distinto a la eyaculación. En general suceden simultáneamente, sin embargo la pérdida energética vital que supone la eyaculación puede ser evitada y de esta forma el estado de orgasmo puede repetirse ilimitadamente, a esta práctica se da el nombre de continencia erótica amorosa. En el caso de las mujeres, la pérdida energética se da de forma más sutil, ni siempre acompañada por la eliminación de secreciones. 

Para identificar si el orgasmo produjo descarga energética basta observar sus efectos posteriores que pueden presentarse como pérdida de energía vital, somnolencia, agotamiento, cansancio, pérdida de la libido, incluso rechazo hacia la pareja, ganas de separarse y de interrumpir la fusión amorosa. 

La fuerza orgásmica es un componente imprescindible en la vida del ser humano, que aporta armonía en todos los aspectos, efervescencia, ganas de vivir, creatividad, alegría, plenitud. La represión de esta fuerza, sea por motivos fisiológicos o psíquicos/mentales (traumas/inhibiciones), lo que conlleva a la falta de orgasmo, produce, a largo plazo,  frigidez, neurosis, histeria, ansiedad, depresión, frustración constante que lleva a apatía y otros desórdenes psíquicos. 

Con esto vemos que la satisfacción erótica es algo más que una necesidad fisiológica y que el orgasmo es un fenómeno esencialmente espiritual que expande la consciencia humana más allá de la dimensión física. Por lo tanto, la satisfacción erótica es un aspecto que merece ser cultivado para quienes aspiran a vivir la vida con plenitud en el aspecto físico y espiritual.